Ligero de equipaje

13 de abril, 2016 - Equipo, - Comentar -

Salvo mi primera cámara que heredé de mi padre, una voitglander telemétrica con un 50mm y con la que fui descubriendo los fundamentos de la fotografía siempre he utilizado  equipos Nikon. Mi primera Nikon fue una F90, luego vino una F100 y ya en digital una D200  y una D3S . Durante mis viajes y reportajes siempre he tenido que ir acarreando  con un pesado equipo de cámaras y objetivos para poder asegurar una calidad profesional en mis trabajos.

 Ha tenido que pasar mucho tiempo hasta que en el verano del 2014 cayera en mis manos una Fujii X-2 y decidiera dejar todo el equipo fotográfico en casa y emprender un viaje al Tibet   con la X-2 y un objetivo el 23mm 1.4. Las sensaciones no pudieron ser mejores, ya no había marcha atras. Más tarde  también realice alguna boda y reportajes varios y prácticamente casi nunca eché a faltar mi cámara reflex, salvo por el titubeo del enfoque en ciertas situaciones de poca luz y que ha día de hoy con las últimas actualizaciones del firmware poco a pocoo van desapareciendo esas diferencias . Quiero hacer especial incapie en las actualizaciones del firmware que implementa Fuji mejorando  las prestaciones de la cámara  sin necesidad de ir comprando nuevos modelos con apenas novedades como hacen ciertas marcas de todos conocidas.

Actualmente prácticamente todo mi trabajo se desarrolla con 2 cámaras Fuji X-T2 y Fuji X-2 ( como back up) y los objetivos Fujinon 14mm 2.8,  23mm 1.4 y 56mm 1.2.  

A lo largo de este tiempo muchos compañeros de profesión y usuarios  me han preguntado sobre el equipo y sus posibilidades, así que os voy a contar porqué para mi es una buena elección tanto para trabajos personales como profesionales.  Primero de todo explicar que el tipo de fotografía que hago es  de reportajes y viajes, por lo que no necesito de grandes objetivos, tampoco hago deportes, ni fotografio aves,  disciplinas en las que seguramente  a día de hoy  aún tienen una clara ventaja las cámaras reflex profesionales.

Nunca me ha gustado tirar de ráfaga, prefiero dedicar más tiempo a pensar y componer la foto. Supongo que serán vicios de cuando trabajaba  en diapositiva y había que controlar el gasto y asegurar el disparo, y esta cámara me sienta como anillo al dedo. De echo el tener en el anillo del objetivo la selección del diafragma y poder seleccionarlo con la mano izquierda mientras que con la derecha controlo la velocidad  me hace trabajar muy rápido y porque no decirlo me  recuerda las sensaciones  de mi época analógica, llamarme nostálgico pero funciona muy pero que muy bien.

Mi experiencia es que estas cámaras con objetivos fijos, que son los que uso yo, me dan un porcentaje altísimo de fotos enfocadas, incluso cuando trabajamos con diafragmas muy abiertos, 1.4, 1.2.

Muchos me comentan que la calidad de una cámara Full Frame es mucho mayor que la de estas cámaras, yo no he notado diferencias sustanciales, siempre disparo en Raw y lo que procuro a la hora de revelar es buscar un buen programa que aproveche todo el potencial del archivo. Los archivos de Fuji son peculiares por el tipo de sensor que utilizan X-Trans CMOS  y no todos los reveladores son capaces de sacar toda la información a estos archivos. Actualmente estoy probando el Capture One y parece que interpreta mejor los archivos que Lighroom.

Los niveles de ruido están muy cuidados cuando usamos  sensibilidades altas. Puedo trabajar tranquilamente hasta los 3200 iso que para mi ya es suficiente, sobre todo teniendo en cuenta que uso objetivos muy luminosos.

Otro de los recelos clásicos es sobre si el bokeh es mejor en una reflex que en esta cámara, en este caso la balanza se inclina a favor de las reflex  aunque  trabajando con objetivos fijos apenas he notado diferencia, a mi esta leve diferencia me compensa  si  consigo contener el peso y tamaño de los objetivos.

Siempre he sido un defensor de los visores ópticos, seguramente por experiencias anteriores con visores electrónicos con una pésima respuesta en el refresco de la imagen, pero después de probar los de Fuji creo que me costaría volver a los ópticos. El motivo principal a parte de la mejora en el  refresco de la imagen en la que ya no queda en negro la pantalla, se llama histograma en vivo. Poder ver en tiempo real como queda el histograma de la imagen me ayuda a no perder fotos por estar mal expuestas. Además me ayuda a enfocar y componer en situaciones de poca luz.

No entiendo como en plena era digital las cámaras sigue manteniendo el espejo. Su ausencia me permite disparar a velocidades mucho más lentas sin miedo a que salgan trepidadas por el movimiento del espejo. Además estas cámaras sin espejo son  extremadamente silenciosas y te permite pasar más desapercibido.

Como sabeis Fuji siempre ha sido un gran  fabricante de peliculas aún recuerdo las VELVIA, PROVIA, ASTIA  de mi época de las diapositivas, pues bien ahora  Fuji ha creado unos perfiles de cámara que simulan estas películas de una manera asombrosa, en especial el Classic Chrome  que me aportan el punto perfecto de calidez y me simplifican el trabajo a la hora de editar y dar homegeneidad al reportaje.

Y algo que he dejado para el final y para mi ha resultado determinante. El tamaño y el peso. No es lo mismo hacer un reportaje de muchas horas o viajar por el mundo llevando a tus espaldas 10 kilos que  salir con la mitad o menos de peso en tu bolsa. Ni tampoco es igual acercarte a alguien llevando una d3s con un super zoom que acercarte con un pequeño abjetivo en tu cámara.. Claro esto no hubiera sido razón suficiente sino hubieramos comentado antes el nivel de calidad y prestaciones del sistema X de Fuji.

Asi que una vez encontrado un sistema que me aporta calidad y fiabilidad  prefiero viajar ligero de equipaje.

No todas las cámaras y sistemas valen para todos, pero si lo tuyo es el reportaje pausado y puedes prescindir de  abultados y pesados teleobjetivos, Fuji es una buena opción.

 

 

 

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